El joven que fue arrollado por la tanqueta durante la Operación Libertad pidió mantener la presión en la calle contra el régimen de Maduro

0
9
Anúncio

Luis Alejandro está con los brazos extendidos y la cabeza echada hacia atrás. La escena es dramática. Una tanqueta de la Guardia Nacional venezolana lo atropella y le pasa por encima. ¿Está herido? ¿Muerto? La imagen recorrió el mundo y fue quizá el hecho más escalofriante que sucedió el pasado 30 de abril durante la Operación Libertad y que dejó en evidencia la crueldad del régimen de Nicolás Maduro contra los manifestantes.

Ese día Luis Alejandro, de 26 años, se había unido a una protesta frente a la base militar «La Carlota» en Caracas, después de que el líder opositor Juan Guaidó le pidió a los venezolanos su apoyo en lo que consideró la «fase final» para derrocar al dictador Nicolas Maduro.

Una serie de fotografías de Reuters muestran a Luis Alejandro, gerente de negocios, golpeado y atropellado por el vehículo blindado de las fuerzas chavistas. Sin embargo, a pesar del accidente, del que sobrevivió milagrosamente, ya vital y en buena forma, retó a todos sus compatriotas para que salgan a la calle para seguir presionando por el cambio.

Anúncio

El fotógrafo de Reuters, Ueslei Marcelino, estuvo en La Carlota y capturó el momento en el que Luis Alejandro era arrastrado por la veloz tanqueta VN-4 de fabricación china, también conocida como el «Rhinoceros».

«Estaba mirando y no podía creerlo», dijo Marcelino, quien también tomó fotografías del vehículo levantando el polvo, con un zapato volando por los aires, mientras pasaba sobre el cuerpo de Luis Alejandro.

«Fue un momento de completo pánico», dijo Marcelino.

Luis Alejandro fue uno de los miles de manifestantes que el pasado martes llegaron hasta la base aérea, ubicada a lo largo de una importante arteria vial en Caracas.

«Tenemos que mantener la presión alta. Guaidó tiene que salir adelante», dijo a Reuters Luis Alejandro, quien pidió no dar su nombre completo por temor a represalias, en una entrevista el jueves por la noche la casa que comparte con sus padres en un cómodo enclave de clase media en el lado este de la capital.

El joven, que terminó con un tobillo roto y otras lesiones leves,  dijo que no esperaba ningún problema cuando se dirigió a La Carlota, donde la multitud se convirtió en poco tiempo en miles, antes de que las tropas de la Guardia Nacional leales a Maduro reprimieran a la multitud.

Pero en lugar de correr para protegerse, cuando los soldados montados en motocicletas comenzaron a disparar rondas de perdigones y gases lacrimógenos para disolver a la multitud, Luis Alejandro se quedó con un grupo más pequeño de manifestantes enmascarados.

Algunos estaban armados con piedras, cócteles molotov y otros objetos pesados, y se mantenían cerca del perímetro de la base aérea cuando las cosas se ponían feas.

La Guardia Nacional de Venezuela y el Ministerio de Información, no respondieron a las solicitudes de comentarios sobre los enfrentamientos fuera de La Carlota.

Según Marcelino, cualquiera lo hubiese podido dar por muerto. Pero aparte de su tobillo fracturado y una herida en la cabeza que requirió siete puntos de sutura, sus lesiones se limitaron a las abrasiones severas al ser arrastrado por el vehículo APC a lo largo de un breve tramo de la carretera.

Todavía hay muchas incógnitas sobre la situación en el país caribeño y lo que puede pasar en durante los próximo días, semanas o meses. Pero Luis Alejandro no expresó ninguna duda de que haría lo que fuera necesario para apoyar a Guaidó, una vez que se recupere.

«Volvería a salir con la misma convicción», dijo sobre la posibilidad de unirse a más protestas callejeras. «Tenemos que mantener la lucha».

Con información de Reuters

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí