Radiografía del aborto en El Salvador: por qué es una pelea estratégica para toda América Latina

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Pero el presidente podría tener una nueva oportunidad, desde que este viernes la fiscalía salvadoreña ha decidido apelar la sentencia, y dar así una nueva pelea por la criminalización de Evelyn y de todas las mujeres en su país. Entre las activistas del movimiento de mujeres, las sensaciones son contradictorias. Sin muchos cambios de los cuales agarrarse, sostienen sus esperanzas en las declaraciones que Bukele hizo en campaña, cuando aseguró que estaba de acuerdo con el aborto en los casos en los que estaba comprometida la vida de la mujer. También en el caso que precedió al de Hernández, el de Imelda Cortez, absuelta en diciembre de 2018 ante una situación similar, porque el entonces candidato había celebrado la decisión de la Justicia. Y por último en que su esposa, Gabriela Rodríguez, una mujer con mucha experiencia en salud prenatal, tenga una influencia sobre sus decisiones.

Ahora, los esfuerzos de las organizaciones están puestos en lograr una interlocución con el presidente o con su círculo cercano, en particular con la ministra de Salud, Ana Orellana Bendek. Aseguran que mientras los primeros tres meses de su gobierno Bukele estuvo ocupado en temas de seguridad -El Salvador es el país con las tasas de homicidios más altas del mundo- hay otros índices preocupantes vinculados a la salud reproductiva y los derechos de las mujeres, como las tasas de suicidio entre niñas y adolescentes embarazadas: se trata de la primera causa indirecta de muerte materna en esa franja etaria. 

«La prohibición absoluta del aborto genera un estigma sobre las mujeres, sobre todo porque se trata de mujeres jóvenes que viven en la pobreza. Esas son las dos características que están presentes en todos los casos. Y se buscan castigos ejemplares. Toda mujer que no se ajusta a la idea de que hay que ser madre, incluso a costa de su propia vida, debe ser condenada y debe recibir un castigo ejemplar».

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Quien habla es Morena Herrera, una activista histórica por los Derechos Humanos y por los derechos de las mujeres en El Salvador. En diálogo con Infobae, se refirió a la situación de Evelyn, a su absolución y al nuevo intento de la fiscalía por reabrir la causa, pero sólo refiriéndose a ésta como una pequeña muestra de lo que sucede en su país con un enorme segmento de la población, que en la mayoría de los casos es el más vulnerable. «El recurso de apelación es una expresión de la persecución y el ensañamiento que se ejerce contra mujeres jóvenes y pobres que enfrentan condiciones de extrema vulnerabilidad (…) Es una acción de guerra, es una acción violenta, es un ejercicio de violencia de Estado con las mujeres«, apuntó el sábado.

Reflexionando sobre la situación de las mujeres en su país -actualmente hay 30 detenidas y 16 condenadas por episodios vinculados a abortos-, asegura que existe una saña particular contra las mujeres de parte de grupos conservadores. «Quieren colocar a El Salvador como un ejemplo incluso por fuera de nuestras fronteras. Y esto es muy peligroso no sólo para las salvadoreñas sino para toda América Latina». 

Esto es posible debido a que en el Código Penal no está claramente definido qué es el aborto. Aunque las penas por las interrupciones del embarazo van de los seis hasta los ocho años, la Justicia opta por aplicar el criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que reconoce el aborto sólo hasta la semana veinte de embarazo. Entonces, en los casos en los que se excede ese periodo de gestación y la interrupción ocurre en etapas más avanzadas, el delito cambia a homicidio, se suma el agravante del vínculo, y se apela a penas de hasta cuarenta años de prisión para las mujeres.

«Esta perspectiva no reconoce las condiciones específicas en las que las mujeres llegan a las interrupciones de los embarazos. Si lo hicieran, sabrían que la mayoría de las denuncias se han producido en los hospitales, tras complicaciones médicas», explica.

Bertha María Deleón es la abogada defensora de Evelyn Hernández y de varias mujeres que atraviesan situaciones similares. Se ha ganado un prestigio en el país por su compromiso con la causa de Las 17, un grupo de mujeres que han sufrido la criminalización, han sido detenidas y estigmatizadas por interrupciones de sus embarazos. En diálogo con Infobae, compartió el diagnóstico de Herrera, sobre lo que para ella es «uno de los sistemas judiciales más fallidos del mundo».

«Es, además, un sistema muy desigual. Si observas lo que sucede con los casos de corrupción casi nadie va preso, o si va, la pena no supera los dos años y no implica la confiscación del dinero que han robado. En el caso de las mujeres, los jueces no fallan conforme a pruebas, son muy influenciables, y son corruptibles por parte de los grupos conservadores. Estos grupos, que son muy poderosos, tienen en la mira al grupo de Las 17, y con ese objetivo trabajan en los nombramientos de los magistrados. Eso explica por qué tenemos estos casos con tanta frecuencia», explica, y agrega: «Claro, también tiene que ver con que las mujeres son pobres. Hay mucha desigualdad y… a nadie le importa».

Abuso, criminalización, absolución y una pesadilla que no se termina

El caso de Evelyn se remonta al 6 de abril de 2016, cuando sufrió un «parto extrahospitalario» en una letrina. Al llegar a un hospital de la ciudad de Cojutepeque, quedó detenida y fue inmediatamente acusada de homicidio agravado. Durante el proceso, el parte del Instituto de Medicina Legal no fue concluyente sobre lo ocurrido en el parto, aunque la defensa asegura que el niño nació muerto porque aspiró meconio, el primer excremento que, al ser expulsado dentro del vientre, causa daño al feto. En octubre de 2018 y en respuesta a un recurso de casación de la defensa, la Corte Suprema de Justicia anuló una sentencia de 30 años de prisión por homicidio agravado por «falta de fundamentación e infracción a las reglas de la sana crítica» en las pruebas presentadas. Ante la contundente resolución de la Corte, en febrero fue ordenada la libertad de la joven y la apertura de un nuevo juicio con un tribunal diferente, tras pasar 33 meses en la cárcel. El lunes 19 de agosto de 2019, Evelyn fue absuelta en el nuevo proceso en el que ya no estaba acusada de homicidio agravado (con dolo y premeditación), sino de homicidio agravado por omisión (por negligencia, al no auxiliar a la criatura).

Para Deleón, la absolución semanas atrás fue importante porque fue  un primer precedente en la lucha por justicia: «Puede parecer poco, pero logramos que una mujer tuviera una sentencia basada en pruebas y no en prejuicios. Es un gran avance y nos sirve para el resto de los casos en los que estamos trabajando».

Consultada sobre la estrategia adoptada por la defensa, la abogada explicó que tanto en el caso de Evelyn como en casos anteriores, además de las decisiones técnicas, lo central es tener una estrategia de comunicación. «Esto importa porque también le pone una presión a los jueces para que no actúen en automático avalando lo que dice la fiscalía, sino que se tomen el tiempo de revisar el caso y de fallar conforme a las pruebas. Eso no se lograría si no es por la exposición mediática, sobre todo los medios internacionales. Por suerte, los jueces se sienten como observados y creo que es muy importante. El tema jurídico, el mediático y lo político, también», explicó.

Varias embajadas y organizaciones internacionales han ayudado  difundiendo el caso y presenciando las audiencias, así como también se hizo presenta el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. «Aunque estos actores no presionan, su presencia sí  obliga  a que el proceso se transparente y claro», agrega la abogada

Y aunque el costado mediático fue central, hay un dato sobre el caso que pasó relativamente desapercibido en los medios del mundo pero que, otra vez, refleja la profunda injusticia que pesa sobre estas mujeres: Evelyn quedó embarazada como consecuencia de una violación. «La otra cara de la prohibición absoluta del aborto es la violencia sexual, que es muchísima, y que casi no es denunciada porque en la mayoría de los casos queda en la nada. Evelyn al principio nos dijo que no lo quería mencionar debido a la inseguridad que se vive en las comunidades bajo el control de las pandillas. Habían amenazado a sus hermanos, a su mamá. El control territorial de las pandillas es tanto, que las veces que la fuimos a buscar no nos dejaron ingresar. Al final ella contó su abuso, aunque decidió no radicar la denuncia en la Justicia», contó Herrera.

El aborto en la agenda política y social de El Salvador

Evelyn, Las 17, Teodora Vázquez, la Asociación Ciudadana por la despenalización del aborto, la mitad de los seis millones y medio de  personas que viven actualmente en este país sobre el Océano Pacífico. La penalización del aborto en El Salvador se ha convertido para ellas en un problema de justicia social, ante la presión de grupos conservadores, el silencio del presidente y los vaivenes de la Justicia.

«El debate del aborto está planteado, aunque tuvo momentos muy álgidos en el pasado, entre 2017 y 2018, donde la correlación legislativa era más favorable a la que tenemos ahora. Por ejemplo, la Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales donde están las propuestas de aborto, tenía muchas peticiones para opinar, y entonces organizó una consulta ciudadana, a la que fuimos distintas organizaciones. Aunque quizás no tuvo la magnitud que en Argentina, sí fue muy importante. Nosotras hemos hecho el cálculo de que un 70% de las opiniones volcadas en esa consulta eran favorables al aborto. Pero quedó ahí», dice Herrera.

Según ella, estos casos tan dolorosos, tan mediáticos, han tenido un efecto y es que a nivel social las percepciones sobre el aborto han ido cambiando mucho. «En 2013 el caso de Beatriz, una muchacha que necesitaba un aborto terapéutico, también había sido un parteaguas en términos de lo que la sociedad considera un delito«, agrega.

Para Bertha también se trata de «una oportunidad de abrir una grieta entre la gente que normalmente ve el tema del aborto en blanco o negro, si o no, vida o muerte». Y suma: «El caso de Evelyn muestra algo obvio: los embarazos y los partos a veces se complican, no siempre hay finales felices. Mucha gente sufre complicaciones. Creo que esto puede permitir a la gente ver el tema del aborto de forma más abierta».

Deleón asegura que, con todo, las principales trabas para que hoy se flexibilice la ley de aborto están en la política: «Los políticos creen que no les conviene hablar de aborto, entonces por unos votos optan por no tocar el tema. Pero más allá de lo que ellos quieren, es un tema del que se viene hablando. Cada vez que se logra una absolución para una mujer la gente empieza a hablar, comienza un momento de esperanza, se reflexiona«.

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